viernes, 29 de julio de 2011

Espacios

La oficina, el salón, etc. etc.

es un cuarto de maquinas,
es una bestia,
como todas las bestias,
es un corazón de fuego sin luz,
como el fundamento de las veloces-feroces
calles,
es pues,
"un lugar, tu sitio" Ja

En otras palabras,
cuando salimos en busca
de nuestro verdadero nombre,
le dejamos de prestar atención
a venerar el rayo,
la luz, el estruendo
y el fuego
y construimos
un ejército,
un bunker,
ciento veintemil metrallas
y doce tanques
de pequeños signos,
letras,
símbolos,
banderas,
currency,
ismos,
locuras,
revoluciones
y libros
y después del terremento,
del tsumani,
y de la luzfuegonuclear,
cuando se apagaron las cenizas,
construimos universidades
para venerar a la sombra,
el humo y el ruido,
expropiamos todas las catedrales
del mito (¡Todas!)

y el sueño positivo se hizo realidad:
nos creimos dioses
y como él,
nos sentimos divinamente aburridos.

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