La oficina, el salón, etc. etc.
es un cuarto de maquinas,
es una bestia,
como todas las bestias,
es un corazón de fuego sin luz,
como el fundamento de las veloces-feroces
calles,
es pues,
"un lugar, tu sitio" Ja
En otras palabras,
cuando salimos en busca
de nuestro verdadero nombre,
le dejamos de prestar atención
a venerar el rayo,
la luz, el estruendo
y el fuego
y construimos
un ejército,
un bunker,
ciento veintemil metrallas
y doce tanques
de pequeños signos,
letras,
símbolos,
banderas,
currency,
ismos,
locuras,
revoluciones
y libros
y después del terremento,
del tsumani,
y de la luzfuegonuclear,
cuando se apagaron las cenizas,
construimos universidades
para venerar a la sombra,
el humo y el ruido,
expropiamos todas las catedrales
del mito (¡Todas!)
y el sueño positivo se hizo realidad:
nos creimos dioses
y como él,
nos sentimos divinamente aburridos.
viernes, 29 de julio de 2011
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