lunes, 1 de noviembre de 2010

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Poco valen las palabras
si el recuerdo
de tu boca entreabiera
y de tus ojos entrecerrados
se esfuma en el humo
que fumo repleto de tiempo
marchito y de distancias
recorridas a pie, lejanías
que caminan
como en peregrinación suicida
de instantes empolvados,
que repiten como rezando
una triste canción,
como cantando una canción
de dolor, un par de palabras
sin color, sin sentido,
sin fuerzas ya para llegar
a tu cuerpo, a tu piel
que en la nostalgia se pierde
entre los murmullos
de cientos de ciudades perdidas,
de miles de ruinas de fracasos
y de risas adoloridas
que reímos para hacer más
soportable esto que hoy en día
se llama vida,
por eso diseño un laberinto
con letras al azar,
para que dentro de él nos perdamos
y soñemos que es un sueño
del que no vamos a despertar,
hasta llegar,
de una vez por todas,
al punto final!?¡¿-;:,... .

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