domingo, 4 de julio de 2010

Lagarto

De un poema viejo

fuego, espiral, oscuridad
de color morado
como humo, como niebla
como un lagarto

caen gotas de blues en la tierra
y se apaga el viento

se atropella y se confunde
una bestia graciosa

baila el incienso

se enojan las nubes que se cierran
se alargan los sonidos
en una lluvia clara
hecha de cristal

FIN
Se retiran todos los personajes y todos los actores de forma triste a mendigar a las afueras del teatro, desde que el arte murió es difícil sobrevivir, hasta para los mejores.

P.S.

La banqueta llena de cucarachas y ratas,
Las alcantarillas sobrepobladas de niños lumpen,
las calles retorciéndose de podredumbre,
los ruidos, las luces,
los gigantescos alardes de soberbia
que palpitan en el diminuto cerebro
atascado de mierda*.

*Nótese que uso la palabra mierda para hacer muy rudo mi poema que en realidad respira cursileria por todos los poros; ni urbano, ni humano, ni post, ni moderno.

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