De una prosa medio chistosa a modo de protesta absurda.
Un día Alberto le habló a su amigo Pablo, nadie le contestó. Pasaron algunos días y nadie contestaba. Pasaron algunas semanas y nadie le contestaba.Pasaron algunos meses, nadie. Así que Alberto decidió ir a buscarlo y no lo encontró. Fue a la PGR y no consiguió nada. Fue con SEDENA y no consiguió nada. Así que cansado regresó a su casa, entró a su baño y ahí vio a Pablo: ¡Sorpresa, estuve aquí todo el tiempo! Demonios, creo que ese baño ha deestar muy sucio, pensó Alberto.
viernes, 19 de marzo de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

Yo duré toda mi clase de las 7:30 en el baño. Maldito elotero.
ResponderEliminar