miércoles, 26 de agosto de 2009

suicidio

Del cinismo desituado.

...a Rafa

En el año 2033 (del antiguo calendario imperialista), en la ciudad de Campeche de la república socialista de México-Tenochtitlan ocurrió un suceso que sacudió a la sociedad entera: un trabajador-estudiante-maestro-artista se había suicidado. ¿Cómo? se había lanzado a las vías del metro mientras éste pasaba. Una muerte horrible sin duda. Los filósofos no repararon en lanzar duras y recicladas criticas contra el régimen, como por ejemplo aquella cantaleta de un tal Camus de que el suicidio es una critica radical al estilo de vida y cosas por el estilo. Se buscaron justificaciones: que en realidad protestaba contra el régimen, que su propósito era tratar de crear conciencia con su muerte, que vivía políticamente oprimido y en verdad lo asesinaron, etc. etc. Ésto causó que la sociedad civil se movilizara, reflexionara y actuara. la sociedad se dio cuenta que tenían comida saludable y nutritiva; que tenían vivienda digna y popular; que tenían trabajo solidario y educación del mas alto nivel; pero también se dio cuenta de que no había poetas, no había versos, no había rimas libres. Así se organizaron todos y lograron conquistar a través de múltiples luchas el derecho al delirio, el derecho soñar: el derecho a la poesía.
Solo después de que todo esto sucediera, se percataron que no había habido tal suicidio, fue tan solo un accidente.

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