lunes, 14 de febrero de 2011

Critica al internet

--¡Uy! Joven, esos tlacuaches toman pura aguamiel, y cuando no lo alcanzan con el hocico, meten la cola y se ensucian; sí, aquí sí hay, pero hay que desvelarse.

Como comenzaba a anochecer y no llevábamos lo necesario para quedarnos, regresamos, pero dejando nuestros datos a don Dionisio por si veía alguno. A la mañana siguiente, a las cinco, sonó el teléfono y entre sueños escuché a don Dionisio:

--Sí joven, hay uno aquí dentro de la hacienda, pero véngase ya para que no empiece a llegar la gente y lo moleste o se lo quiera llevar.

A las siete y media de la mañana llegamos a Molino de Flores. Ver al tlacuache nos produjo un alivio indescriptible y comenzamos con su estudio fotográfico que duró tres horas. Al terminar, le dimos las gracias a don Dionisio, y regresamos felices con nuestro triunfo dejando al tlacuache en su hábitat, pero con sus imágenes plasmadas para siempre en nuestro ser...


- Yahoo respuestas,
De donde es el tlacuache?



Copy-paste,
así es como vivimos,
en medio
de infinitas mercancías
con infinitos colores, sabores,
dolores y tamaños,
años y años de consumir
caricaturas y representaciones
de obras de arte,
películas,
canciones,
comerciales
e infomerciales,
el copy-paste
ha resuelto nuestro dilema,
se ha acabado el problema
del otro,
ya todos hablan con una sola voz
que son mil voces,
nos reconocemos,
alegramos y regocijamos,
porque ya no habrá nada
que no tenga una respuesta positiva:
he aquí la gran profecía
de Comte,
cumplida.

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