sábado, 14 de mayo de 2011

tú,
que observas,
en la mañana
en la tarde
en la noche
y en la madrugada,
sentada te piensas
escurrir entre los días,
te sumerges
en la maquina
y aprendes
como todos,
que te observamos,
a no ser nadie,
a no ser tú,
se te olvida
que el camino
que pisas lo haces tú,
tú decides transportarte cinco horas al día,
de la forma más humillante,
de la forma más peligrosa,
tú decides dormir entre la misma basura,
que ayudas a construir,
lo mismo que destruyes,
pero también puedes decidir no observar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario