de la existencia que precede a la madrugada
baso mi vida en la irrealidad, lo afirmo y lo reivindico
de otra manera me aburriría
y de otra manera
los zapatas y los morelos no manejarían taxis
ni hubiera hambre de sobrecomida
en el inmundo mundo
que nauseabundo gira
y les ratifico también que nunca fue mi intención engañar a nadie,
si no tengo confianza para decirlo
es porque no tengo valor de pensarlo
pero con la solitaria desesperanza,
con la que bebo casi a diario,
(padres, es una expresión literaria)
desahogo mi angustia condenando
a estas miserables letras
a respirar el mismo miserable aire
que toda la miserable humanidad,
a menos que sean piadosos y no lean este "poema"
domingo, 5 de diciembre de 2010
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Esta ciudad no es la misma sin ti, parece más triste, más fría y más gris. Te extraño.
ResponderEliminarhay mucha hambre de sobrecomida.
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