De la mirada del otro que es el infierno.
En una vieja casa cerca del centro de la ciudad, viven dos familias paralelamente sin que una se de cuenta de la otra. no es que tengan turnos, ni que sean invisibles, no es que haya fantasmas tampoco, solamente se trata de un par de familias muy distraidas. No hubo familia que llegara primero a esa casa, las dos empezaron a habitarla casi al mismo tiempo, por lo que ninguna es más "legítima" que otra, tampoco son muy distintas, ya que los Hernandez y los Fernandez solo se distinguen por su nombre y su apeido. Juan H. es trabajador en una fábrica, al igual que Pedro F. Laura H. es secretaria en una oficina de algún hospital, lo mismo es Helena F. Juan H. hijo estudia en una escuela pública a unas cuantas calles de la de Rubén F. (hjo de Helena, claro) y todos llevan una vida mas o menos normal. En la misma cocina a las seis de la mañana se encuentra Laura y Helena cocinando cada una por separado para sus maridos, sin que una se percaté de la otra. A las tres de la tarde vuelven Juan hijo y Rubén y entran por la misma puerta sin que el uno sienta o siquiera vea al otro. A las once de la noche entran a la habitación Juan y Pedro y se acuestan con su respectiva esposa, y aunque haya cuatro personas en la cama, cada pareja cree estar sola ya que ni por casualidad se darían cuenta que hay otra a unos cuantos centímetros de colchón. Curioso el caso, sin duda, de los Hernandez y Fernandez, pero más curioso fue lo que aconteció después, cuando Helena y Laura deciden ambas (pero separadas) ir a que les hagan un limpia. Como fue el mismo brujo el que les hizo la limpia al mismo tiempo, en el mismo lugar, estas intercambiaron su alma. Sin darse cuenta se fueron cada una, esta vez, a tratar distintos asuntos y al llegar a su casa, no notaron la diferencia pues vivían donde mismo. Al llegar la hora de la comida, se toparon inevitablemente en la cocina, la diferencia fue que esta vez fue inevitable que se vieran de frente, a los ojos. Minutos más tarde que entraron Juan hijo y Rubén, vieron a sus madres muertas en el piso: se habían matado entre sí; no quiero suponer que una mató a la otra y luego se suicidó, más bien creo que ambas, al verse a si mismas de frente, tuvieron que matar suicidándose.
jueves, 27 de mayo de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario